La Congregación de la Buena Muerte
La historia de nuestra Cofradía está estrechamente ligada a la de la Congregación de la Buena Muerte, establecida durante más de un siglo en Valladolid y vinculada a la Real Iglesia Parroquial de San Miguel y San Julián. Su misión era acompañar a los enfermos y a quienes se encontraban en trance de muerte, incluidos los reos condenados a la última pena, además de procurar sepultura a aquellas personas que carecían de recursos.
La Congregación tenía su sede en la Capilla de la Buena Muerte de San Miguel y San Julián, donde recibía culto el Santo Cristo de la Buena Muerte.